Ángulo Perfecto

Ana llamó rápidamente a Camila para que la acompañara en la observación del tan extraño fenómeno y juntas descubrieron que era posible presenciarlo únicamente en un punto específico, el que Camila más tarde bautizó como el “ángulo perfecto”. Desde este punto específico (que era tan estrecho que ambas tenían que estar de pie y abrazadas para ver simultáneamente) era posible presenciar colores imposibles, longitudes de onda que no serían visibles en otras circunstancias y experimentar sensaciones tan placenteras que la descripción verbal no podría siquiera dar una ínfima pista de lo que en realidad significaba. 

Corazón

estaba aterrorizada y al mismo tiempo agradecida. Este era el animal que necesitaba. Había leído sobre sus puntos débiles y había ensayado la estrategia a seguir. Incluso logró aumentar su tamaño y fuerza gracias al entrenamiento, todo para prepararse para este momento. Aún así, sus piernas perdieron fuerza ante la visión de tal hermosa y temible criatura. 

Cumpleaños Inolvidable

Publicado originalmente en “Rostros de la Noche II” de editorial Komala. Se miró al espejo intentando eliminar los pensamientos intrusivos, pero sabía que no desaparecerían fácilmente. Una vez al año sentía el mismo horror y los pensamientos la aplastaban como una avalancha. Verse reflejada con un maquillaje perfecto (el mejor delineado que pudiera lograr a … Read moreCumpleaños Inolvidable

HASIRA (cuarta parte y final)

IV La nada es infinita. Es todo lo que hay frente a mí y alrededor. Luz y oscuridad son sólo ideas abstractas en esta nada. Acá nada se ve, nada se escucha, nada se siente. Hasta la más absoluta oscuridad sería más placentera que esta nada. Y yo estoy… ¿Yo? ¿Qué es esa idea de … Read moreHASIRA (cuarta parte y final)

Martillo (1)

La cabeza de un martillo medio oxidado se aceleraba gracias a la fuerza centrífuga y a la energía agregada por el pequeño brazo de una niña de doce años. La trayectoria apuntaba directo a la frente del tío de la pequeña, quien no alcanzaría a reaccionar. Esta simple acción, a pesar de la poca fuerza del brazo de la niña, repetida varias veces, sería suficiente como para que el cuerpo del tío estuviese bajo tierra unos días después. Mientras la pequeña dejaba el cuarto de baño, el cuerpo lánguido